15 de enero de 2011

Ezequiel Calvente

Durante la última década el fútbol sevillano se ha visto demasiado "distanciado" pese a la igualdad histórica entre los dos equipos más importantes de la ciudad, Betis y Sevilla. Los primeros ganaron una Copa del Rey en 2005, acto seguido los de Nervión ganaron varios títulos europeos y coperos diferenciado esa igualdad de palmarés de más de 100 años de historia. No solo ocurrió esto, sino que el conjunto bético lograba su primera clasificación para la Champions League quedando agrupado en uno de esos "grupos de la muerte" junto a Chelsea, Liverpool y Anderlecht. El Sevilla tuvo dos participaciones en ésta misma competición, cayendo en octavos frente a Fenerbahçe o CSKA de Moscú, éste año no pasaron la previa al caer frente al Sporting de Braga. Pero no solo nos podemos quedar con la famosa rivalidad entre ambos conjuntos sevillanos. Desde siempre, Sevilla y Betis han sido clásicos en la máxima categoría del fútbol español, ahora con los verdiblancos en segunda división aunque lanzados hacia el ascenso. Sus aportaciones a la selección española han sido muy numerosas. Cabe recordar a los dos últimos casos más llamativos con Joaquín en Corea/Japón 2002 por parte del Betis o de Jesús Navas en Sudáfrica 2010 por el Sevilla proclamándose campeón del mundo. Las canteras y sus aficiones siempre como seña de identidad. Son un atractivo más de los muchos que tiene el fútbol español, el cual anda bastante devaluado en los últimos años debido a la polémica gestión de la Federación Española en manos de Villar y entre otras cosas al más que criticado desigual reparto de los derechos televisivos. Hoy me voy a quedar con uno de los últimos talentos del fútbol andaluz salido en ésta ocasión de la cantera bética y que rápidamente se ha ganado el cariño de la afición. Su nombre, Ezequiel Calvente Criado (12-01-1991).
.
.
Nació hace 20 años en Melilla, provincia situada al otro lado del mediterráneo, en España. Atractivo por su juego lleno de talento y atrevimiento, éste pequeñísimo extremo comenzó jugando al fútbol sala cuando era un crio. A los 11 años se incorporaría al Maracena, equipo donde fue observado por el Real Betis y rápidamente el equipo de Heliópolis se hizo con sus servicios al quedar gratamente sorprendido con sus aptitudes. Tuvo cesiones al propio Maracena y al Granada, donde jugó en las categorías inferiores. La temporada 2008/2009 con el conjunto granaíno fue decisiva, logrando el ascenso con el equipo juvenil y siendo la gran estrella, el Betis decidió que era hora de volver a casa para él y jugó durante la temporada siguiente con el equipo B en la 2ª División B de España. Iba a ser éste último verano cuando su nombre se haría famoso. Jugó con España el Europeo sub-19 donde era el revulsivo de las segundas mitades, haciendo un gol frente a Italia que dio la vuelta al mundo por su carácter descarado e innovador desde el punto de penalty. Un golpeo en el que cuando parece que va a chutar con una pierna remata con la otra, conocido ahora como la "Ezequinha" y en la que según el jugador emuló una acción similar de Thierry Henry en un anuncio publicitario. Éste año ha sido ascendido al primer equipo y ya son varios los partidos en los que ha partido de titular, siendo de algún modo el "atractivo" de la afición, al jugador que todos tienen ganas de ver. Ya ha debutado como goleador y sus primeras apariciones no hacen más que ilusionar al aficionado bético que ve como por fin la cantera vuelve a responder tras la época dorada de Joaquín, Capi o Juanito, todos internacionales con España.
.
.
Ezequiel es un jugador muy pequeño (1'68 metros) que habitúa a jugar como extremo zurdo pese a ser diestro, aunque perfectamente adaptable a la banda derecha. Su bajo centro de gravedad le permite ser explosivo y muy dinámico en sus acciones, aguantando la pelota y provocando con facilidad la falta. Es un futbolista que conduce el esférico llevándolo muy pegado al pie, encarador y sobre todo con una facilidad pasmosa para el desborde. Alterna entradas por fuera así como apariciones hacia el interior, donde ya ha marcado algún gol y provocado penaltis por su gran manejo de la pelota, siempre es más rápido que el rival y cambia de ritmo dejando al contrario únicamente la opción de la falta para detenerlo. Su fútbol es atrevimiento, son ganas y sobre todo es calidad para llevar a cabo un juego vistoso. Tan bueno en el regate como en la asistencia, es un peleador nato y un arma muy peligrosa con espacios. En el aspecto físico lógicamente no es nada del otro mundo, pero esconde la pelota de tal manera que provoca siempre la falta. En el disparo se le ven muy buenas maneras, le pega fuerte y habitúa a buscar mucho la colocación, aunque no es una de las facetas donde más se ha destapado éste joven talento. Todavía está bastante verde sin embargo, debe aprender a soltar el balón en el momento adecuado, tiene tendencia a conducir demasiado o a buscar lo complicado cuando ya ha superado al rival en el regate. Pese a ello, su edad, sus ganas y sobre todo ese atrevimiento en el que hago muchísimo hincapié le convierten en una joya en verdiblanco.
.
.
Hace un par de meses firmaba un contrato que le ataba con la entidad verdiblanca por 4 temporadas más, y es que probablemente sea el diamante en bruto actual de un equipo muy rejuvenecido con la llegada de muy buenos canteranos como Beñat o Miki Roqué y fichajes de garantías como Rubén Castro o Jorge Molina. El equipo parece que por fin ha logrado olvidarse de los malos recuerdos tras el descenso y los problemas extradeportivos que aun siguen muy presentes pese al cambio de presidencia reciente con la llegada de un ídolo como Rafael Gordillo. Ezequiel es uno de los muchos artífices de que éste año vayan las cosas bien en el Betis, con un primer puesto con ventajas importantes frente al resto de perseguidores y el haber alcanzado los cuartos de final de la Copa del Rey pese a estar en Segunda División. Tras varios años de tanto sufrimiento parece que el Betis vuelve a la senda de la victoria y espera con ganas la posibilidad de que el año que viene pueda disfrutar de esos tan apasionantes derbis sevillanos frente a su máximo rival histórico, de enfrentarse a los grandes, de pelear por los éxitos. Hay muchas ganas de regresar a la máxima categoría del fútbol español, y visto lo visto, la cosa pinta muy bien para que el aficionado bético vuelva a soñar con sus días de gloria.